“Si quieres trabajar mañana, aprende a despedirte hoy” #TEDxAlMed

Después de haber visto cientos, o miles de vídeos de charlas TED, el 18 de abril tuve la oportunidad de saber que se siente estando del otro lado.

En la hermosa ciudad de Vitoria-Gasteiz se celebró el TEDx Almendra Medieval.

Desde el mismo momento en que Cristina y Óscar me confirmaron que mi propuesta de charla había sido aceptada por la organización; sólo tenía una cosa en mente.

¿Cómo se puede condensar un tema tan difícil como el futuro del mercado del trabajo en menos de 15 minutos? Y encima de esto, emocionar, impactar, movilizar y por supuesto; entretener.

Intrusismo y falta de respeto al profesional

El bueno, el feo y el malo. Y el cuñado.

A raíz de sendos post hablando de la “poca estima” que demuestran algunos por el trabajo de los demás de Eva Collado Durán y de Guillem Recolons, recupero y re edito un post mío de 2008.

Todos los que me han escuchado alguna vez, saben que me gusta utilizar metáforas e hipérboles para que el concepto que quiero transmitir permanezca más tiempo.

También sabéis que no me gusta quejarme (en exceso) de intrusismos. Es un mal endémico de casi todas las profesiones. Con diferentes grados de interferencia, eso si.

En mi caso, prefiero hacer notar que decenas de miles de seguidores en redes sociales no convalidan un grado o licenciatura en marketing o publicidad. Aunque muchos lo pongan en sus bios.

Estos días pudimos ver que algunos como Anna Allen, incluso van un poco más allá de lo normal con tal de creerse más de lo que son.

Twittboy

Tengo 5 preguntas para usted: Hoy @Twittboy

Hubo un tiempo en que Twitter no usaba hashtag. Hubo un tiempo en que no nos queríamos mucho contínuamente con los Follow Friday. Hubo un tiempo en que a Twitter no se podían subir imágenes…

Estas cosas que parecen contemporáneas del braquiosaurio, pasaron hace “tan solo” 6 años. Eramos pocos. Muy pocos. No teníamos mayores ambiciones con respecto a este nuevo juguete tan diferente (en esa época) al incipiente mainstream de Facebook.

Y ya en esa época, había un blog de un pájaro misterioso que imitaba la pantalla de Twitter y que puntualmente, nos enseñaba como usar correctamente esta red social / medio de comunicación / muro público de catarsis.

Resultó que como éramos pocos, casi todos los que lo usábamos diariamente nos seguíamos mutuamente. Y hubo en día, en que haciendo una lista de ponentes para la Primera Semana de las Redes Sociales de Castilla y León, puse su nombre (mejor dicho, su usuario) entre los primeros de esa lista.

Luego de un par de mensajes directos, descubrí que detrás del pájaro había una persona que se llamaba Iván, que era canario y que era / es de las personas más majas que he tenido la oportunidad de conocer gracias a Twitter.

El resto es historia. De la antigua. Nos hemos visto algunas veces más, hemos hablamos otro montón de veces y cada vez que puedo, me permito y obligo hacer campaña (gratuita) de todo lo que hace y emprende. Simplemente porque se lo merece. Con todos vosotros; Twittboy.

Facepalm

Cómo hemos llegado hasta aquí

Perdón pero esta entrada no está cargada de optimismo como la mayoría de este espacio.

Y tampoco es que me haya vuelto un pesimista de repente. Más bien es una realidad que por mucho que quiera, no puedo (podemos) obviar.

El equilibrio peligroso entre ser consciente de tus valores y auto alabarse es sumamente difícil de controlar y ha hecho que hayamos perdido el control de algunas situaciones.

porquerías de Twitter

Tu cuenta de Twitter vale lo que valgas tú

Tal vez sea porque no presté demasiada atención a Twitter que digamos este puente, pero cada vez que echaba un ojo a mi timeline, un mensaje satánico me perseguía.

“Mi cuenta de Twitter tiene un valor de $XXXXXX, ¿Ya sabes el valor de la tuya?” Y, por supuesto un enlace a la susodicha aplicación.

El que me conozca desde hace 2 días sabe que soy bastante crítico con las cosas del #SocialMierder, como @Mediotic bautizó a las porquerías tecnológicas dospuntoceriles que no hacen más que comprobar que Einstein tenía razón con su frase: “sólo dos cosas son infinitas. El universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy tan seguro”.

¿Qué es lo que puede llevar no a uno sino a miles o cientos de miles a pinchar en semejante estupidez?

Jezabel González Diez

Tengo 5 preguntas para Usted. Hoy: @Jezis

Trabajadora como pocas. Brillante intelectualmente más allá de tecnicismos. Incansable emprendedora y apasionada de su trabajo y de su “misión” dentro del panorama regional y nacional. Esto, en su faceta profesional.

En lo que respecta a la persona; cercana, colaboradora sin remilgos a la hora de embarcarse en cualquier proyecto, que tenga el objeto de evangelizar sobre nuevos métodos para ayudar a las pymes a vender más.

He tenido la oportunidad de compartir muchos momentos con Jezabel. Como colega, como jefa, como colaboradora… y siempre, siempre, me deja la misma sensación. La de una persona con los objetivos muy claros y que es completamente transparente y consecuente con ellos.